Foto: Aitor Ayesa

En mayo se celebra una de las fiestas más populares de Laguardia, nos referimos al Día del Gaitero. A pesar de que esta fiesta vió la luz con motivo del homenaje a Don Jesús Martínez (Jimeleo), gaitero mayor de Laguardia, ha pasado a ser una fiesta que cada vez atrae a un mayor número de gente.

No hay que olvidar que Laguardia ha sido cuna de gaiteros-dulzaineros, y que el pueblo, con su sabor medieval, constituye el marco perfecto para escuchar los ecos de este instrumento sonando entre sus calles.

Acuden a esta cita gaiteros de todos los lugares. Conciertos, festivales de danzas, concursos de composición y recuperación de obras, dianas, pasacalles... forman parte de las actividades que se desarrollan a lo largo de esta intensa jornada.

Introducción

Dentro del extenso folklore de álava, las danzas y su música resultan para la mayoría del país, prácticamente deconocidas. Esto no es tanto debido a su escasez, que no es tal, sino al poco trabajo de descripción, estudio e investigación que sobre ellas se ha realizado.

La documentación que se puede encontrar es así mismo pobre, nula práctimente si nos remontamos más de treinta años atrás. El vehículo de transmisión ha sido siempre oral, a lo sumo podemos encontrar las partituras, que más bien son pequeños apuntes, en los repertorios de los gaiteros.

Cada danza en particular tenía su momento de ejecución, su fecha señalada, fuera de la cual no se da su puesta en escena, y esta es generalmente en el mejor de los casos de una periodicidad anual. La danza es del pueblo no por razón de nacimiento, sino por razón de uso, no sale, no se da a conocer fuera, el único vehículo de transmisión y difusión es el gaitero.

En la mayoría de los casos, la danza es interpretada por jóvenes, que se renuevan prácticamente cada año o al llegar a una edad determinada, de esta manera puede darse la introducción de elementos nuevos en el baile y, o, modificación de los existentes.

Un elemento añadido es la disminución de la población rural que se da en álava de un tiempo a esta parte en favor de la población urbana, que lleva aparejado el envejecimiento de aquella, que de manera decisiva contribuye a que la danza deje de ejecutarse, aunque este no es el caso de Laguardia, ya que su mayor población, su condición de cabeza de comarca y la existencia de gaiteros en el pueblo, hacen que sus danzas no desaparezcan.

Danzas Típicas de Laguardia

Interpretadas por los gaiteros, los cuales han llevado a cabo una intensa investigación sobre la música tradicional de la zona, existen una serie de danzas que todavía hoy se ejecutan en fechas determinadas. De Laguardia destacan:

  • Danza de los Arcos

    Los bailarines saltan al compás de las gaitas, adornados con arcos de color rojo y blanco que cada uno de ellos porta en sus manos.

  • Troqueados de San Juan "Degollao"

  • Pasacalles de Laguardia

    Melodía que utiliza la comparsa de danzantes para ir a recoger al síndico y al alcalde, y acompañarles a la plaza, repartir los ramos o acudir en comitiva hasta la iglesia

  • Jota de Laguardia

    Jota alegre y popular que se interpreta en corro por todos los danzantes.

  • Tremolación de la Bandera

    A su ritmo se tremola la bandera. Se le relaciona con la marcha de San Ignacio.

  • Danza del Arbol

    Los danzantes bailan alrededor de un árbol adornado con cintas de colores, que rítmicamente trenzan en un primer tiempo, para destrenzar después, logrando ejecutar un vistosa danza.

  • Pasacalles de San Juan

    Melodía que utiliza la comparsa de danzantes para ir a recoger al síndico y al alcalde, y acompañarles a la plaza, repartir los ramos o acudir en comitiva hasta la iglesia

  • Chulalai

    Es un baile típico de las fiestas de Páganos, en el que puede tomar parte todo aquel que lo desee, formando entre todos un gran corro.

Todas estas danzas forman parte del folklore popular de Laguardia, aunque actualmente, algunas de estas danzas no se llevan a cabo por diversos motivos.